Liderazgo empresarial: Prevención y salud en el trabajo

Liderazgo empresarial: Prevención y salud en el trabajo

El éxito de una empresa depende de que sea capaz de asumir riesgos calculados. La prevención es la manera más efectiva de alcanzar la mitigación de esos riesgos.

Empresas europeas de todo tipo han conseguido mejoras considerables en el campo de la seguridad y la salud en el trabajo (SST) en los últimos decenios, nos asegura Christa Sedlatschek, directora de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

Tales mejoras se deben, en parte, al reconocimiento por los directivos de la importancia que tiene la asunción de un papel de liderazgo activo en este ámbito, no solo por motivos jurídicos o éticos, sino también por la salud de las propias empresas.

El éxito de una empresa depende de que sea capaz de asumir riesgos calculados. La prevención es la manera más efectiva de alcanzar la mitigación de esos riesgos. Con la prevención, las empresas pueden limitar las incertidumbres. Mediante la evaluación de los riesgos y la adopción de las medidas de prevención pertinentes pueden elevar su productividad, su competitividad y su imagen corporativa ante la sociedad.

Liderazgo empresarial: Cifras Unión Europea

La cultura preventiva se basa en el compromiso de liderazgo y participación, y debe ser fomentado en las primeras etapas de formación escolar para asimilar los valores y los hábitos relacionados con la conducta segura y las buenas prácticas en materia preventiva. Tanto para las empresas de mayor tamaño como para las pequeñas y medianas, en materia preventiva el liderazgo ejercido por la dirección y la participación de los trabajadores son cruciales para gestionar con satisfacción la seguridad y la salud.

 

El liderazgo es una condición para el éxito. Con toda probabilidad, un enfoque preventivo resultará solo provechoso si recibe el apoyo de la dirección. Un liderazgo firme y visible y unos directivos comprometidos a todos los niveles proporcionan a este enfoque la dirección y el contenido adecuados. De esta forma se deja claro para todos que la seguridad y la salud constituyen cuestiones estratégicas en la empresa.

Los directivos pueden demostrar liderazgo en la prevención de los riesgos laborales. Una buena gestión de la prevención requiere de la aplicación de tres principios:

Liderazgo empresarial gestión de la prevención

En la práctica, el liderazgo implica lo siguiente:

 

  • La dirección asume un compromiso con la seguridad y la salud en el trabajo como valor primordial de la organización y comunica tal compromiso a los empleados;
  • los directivos tienen una visión precisa del perfil de riesgos de la organización;
  • la dirección predica con el ejemplo y demuestra la integridad de su liderazgo, por ejemplo cumpliendo todas las normas de SST en todo momento;
  • aquellas funciones y responsabilidades de las personas implicadas en la prevención y gestión de los riesgos laborales quedan claramente definidas y planificadas y se someten a un seguimiento periódico;
  • la prevención de riesgos laborales puede formar parte de la estrategia de sostenibilidad y/o de responsabilidad social corporativa de la empresa, y ser fomentada a lo largo de la cadena de suministro.

Liderazgo empresarial enfoque preventivo

La excelencia en la gestión preventiva se logra a través de las buenas prácticas cuando el empresario y todo su equipo directivo se comprometen de forma activa con los trabajadores y sus representantes. La promoción de buenas prácticas en la gestión preventiva cuenta con el respaldo de las distintas administraciones públicas a través de sus políticas para la promoción de la seguridad y salud en el trabajo.

En el contexto de la campaña europea de “trabajos saludables”, los aspectos más destacables para valorar estas buenas prácticas para mejorar el liderazgo y la participación son los siguientes:

  • Liderazgo genuino y eficaz, y de una participación de los trabajadores que responda al lema de la campaña “Trabajando juntos para la prevención de riesgos”.
  • Participación efectiva del personal y de sus representantes.
  • Apoyo total de la alta dirección.
  • Intervenciones orientadas al lugar de trabajo.
  • Ejecución culminada satisfactoriamente.
  • Mejoras de la seguridad y de la salud, reales y demostrables.
  • Debida consideración a la diversidad de los trabajadores.
  • Sostenibilidad en el tiempo.
  • Posibilidad de aplicación a otros entornos de trabajo, a otros Estados miembros y a las PYME.
  • Vigencia, esto es, que el ejemplo sea reciente o no muy difundido hasta la fecha.

 

Liderazgo empresarial ejemplo buenas practicas

Artículo creado por:

María Rita Gonzalez Fernández

Socia Fundadora PRS Empresa Saludable